domingo, 21 de marzo de 2010

Esa Cafetería tuya





Odio ocultarte cosas, lo gritabas desesperadamente bella, estaba escrito en tu rostro, sin que alteraras la quietud de tu boca.
En estos momentos, desearía no conocerte tan bien, o imaginarme que lo hago, de todos modos, te mantenías en el misterio que solo los secretos producen.

En tu cafetería favorita..bueno, en realidad nunca te había oído mencionarla, pero realmente te sentías cómoda en ella...y yo..adoraba la seguridad en ti misma.

Ordenaste por mi, seguro te gustará, susurrabas en medio de una sonrisa coqueta tan tuya... ya debería estar acostumbrado, pero como digo, siempre terminas haciendo nuevos tus gestos repetidos.

En medio de un silencio incómodo, mirabas la taza de chocolate caliente...callada suspiraste y se curvaron ligeramente tus labios. Estabas recordando??? Tal vez pensando en una conversación pasada más placentera, tal vez con el que te trajo aquí la primera vez... Malditos celos

Un bigote de leche, lo retiraste sensualmente con tu pequeña lengua, sin mirarme, lenta y pausadamente..ansié tus besos y te adoré aún más. Deseando absolutamente que nadie te viera así de maliciosamente interesante, sin quererlo en realidad. Añore el pasado y quise sin saberlo, esperarte bulliciosa azul etérea en las tardes de viernes.

3 comentarios:

r1ck7 dijo...

...esto es bohemio, muy tierno Marisa.

Parece un buen comienzo para una historia. Tal vez la deberías contar...

Michu dijo...

mmm... interesante y un poco fuera de contexto de lo que sueles escribir.... conozco quiza a los protagonistas????... comenta en mi blog o me enojo

Carlos dijo...

Una reminiscencia tal vez, gran madurez la tuya en estos lares de la escritura. Chévere, síguele dando. Abrazos.